Coral Ctenella (Ctenella chagius)

coral ctenellaEste coral es un antiguo sobreviviente del periodo Cretácico y es la única especie de coral de la familia Meandrinidae que se encuentra en el Océano Índico, con todas las demás especies en el Mar Caribe. Esta especie puede ser verde, crema o de un sólido marrón claro, las colonias constructoras de arrecifes tienen forma de medios-globos y forman valles con estructuras altamente complicadas que crean patrones ondulados característicos en toda su superficie.

Al igual que los otros corales formadores de colonias, las colonias de Ctenellachagius se componen de numerosos pólipos pequeños que son animales de cuerpo blando relacionados con las anémonas. Cada pólipo tiene numerosos tentáculos que llevan la comida directamente a la boca central donde la digieren en una cavidad del cuerpo en forma de saco. Una de las características más notables y de importancia ecológica de estos corales es que los pólipos secretan un esqueleto que a lo largo de sucesivas generaciones contribuye a la formación de un arrecife de coral. El esqueleto de coral forma el grueso de la colonia con el tejido del pólipo vivo que comprende sólo una fina capa.


Biología. Al igual que muchas especies de corales, el Ctenellachagius es zooxantelado, es decir, sus tejidos contienen una gran cantidad de algas unicelulares llamadas zooxantelas. El coral y las algas tienen una relación simbiótica en el cual estas últimas obtienen un entorno estable dentro de los tejidos del coral mientras que este recibe nutrientes producidos por las algas a través de la fotosíntesis. Al aprovechar la energía del sol, los corales son capaces de crecer rápidamente y formar grandes estructuras de arrecifes, pero se ven obligados a vivir cerca de la superficie del agua. Aunque como promedio un coral zooxantelado puede obtener alrededor del 70 por ciento de sus necesidades de nutrientes provenientes de la fotosíntesis de las zooxantelas, también puede alimentarse de zooplancton.

Rango. Esta especie es endémica del archipiélago de Chagos en el que se encuentra en torno a numerosas islas incluyendo el Territorio Británico del Océano Índico, Mauricio y Reunión. Los arrecifes de coral del Territorio Británico del Océano Índico cubren unos 4.000 kilómetros cuadrados que es aproximadamente un 1.5 por ciento de la superficie mundial total de los arrecifes de coral y se encuentran entre los arrecifes más diversos conocidos del Océano Índico.

Hábitat. Esta especie localmente común se encuentra en las laderas de arrecifes y lagunas entre profundidades de 3 y 45 metros.

Estado. Está clasificado como En Peligro (EN) en la Lista Roja de la UICN e incluido en el Apéndice II de CITES.

Amenazas. La principal amenaza a un tercio de los corales constructores de arrecifes del mundo es el cambio climático global, con temperaturas extremas que conducen a decoloración de los corales. Durante el blanqueo las algas simbióticas son expulsadas, lo que resulta en corales débiles y vulnerables que son susceptibles a enfermedades. El cambio climático también puede aumentar la gravedad de los episodios de El Niño y ocasionar tormentas con fuertes oleajes y corrientes que destruyen los arrecifes de coral. Mayores niveles de dióxido de carbono en la atmósfera también causan el aumento de la acidificación del océano, lo que puede reducir la capacidad del coral para crear su esqueleto duro. Además, el aumento del nivel del mar puede provocar que los corales obtengan menor cantidad de luz solar incidiendo negativamente en el proceso de fotosíntesis.

Otras amenazas localizadas incluyen el desarrollo humano tales como la industrialización, los asentamientos y la contaminación agrícola e industrial. Los sedimentos que se arrojan en el mar producto de la erosión del suelo perturba la fotosíntesis y el turismo y las actividades relacionadas liberan contaminantes en el agua, mientras que las especies invasoras pueden alterar el equilibrio natural de los arrecifes. Además, varios métodos de pesca que incluyen dinamita, productos químicos y la pesca de arrastre, pueden dañar a los corales.

Conservación. Además de estar incluido en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), el cual tipifica como delito el comercio de Ctenellachagius sin permiso, este coral está dentro de varias áreas marinas protegidas en todo su rango. Las medidas recomendadas para la conservación de esta especie son más investigación en hábitats adecuados, números de población y las amenazas que afectan a la especie así como la identificación, creación y gestión de nuevas áreas protegidas junto con la expansión de las ya existentes. Las enfermedades también deben ser gestionadas y controladas y se recomienda, además, que las colonias deben ser cultivadas artificialmente como una medida de seguridad adicional.